¿Cómo ser más eficientes en el trabajo? 4 hábitos imprescindibles

¿Cómo ser más eficientes en el trabajo? 4 hábitos imprescindibles

Cada uno de nosotros tenemos una personalidad, hábitos y formas de trabajar diferentes. Por otro lado, también hay muchos tipos de empresas que pueden ir desde multinacionales con unos procedimientos de trabajo muy marcados y altos niveles de productividad, a otras empresas en las que los procesos no estén tan establecidos, en las que la operativa sea menos estructurada pero que, no por estos motivos, ello implique un rendimiento menor de sus trabajadores. En cualquier caso, como profesionales tenemos que tener adquiridos unos hábitos que nos permitan conseguir la máxima eficiencia independientemente de la organización en la que desempeñemos nuestra actividad. En el post de hoy queremos hacer un repaso de estos hábitos que nos ayudarán a trabajar más sin que eso signifique trabajar más horas, es decir, a ser ser más eficientes en el trabajo. Al final, se trata de sacar el máximo rendimiento al tiempo que empleamos en nuestro trabajo.

Uno a uno: hábitos para ser más eficientes en el trabajo

¿Cómo ser más eficientes en el trabajo? 4 hábitos imprescindibles

1. Prioriza, prioriza y prioriza

El primer hábito imprescindible para ser más eficientes en el trabajo es priorizar los proyectos, tareas y reuniones. Vivimos en un mundo en el que la inmediatez es un casi imprescindible pero está claro que no podemos atacar todo a la vez y que lo que para unos es prioritario, para nuestra función en la empresa puede que no lo sea. Por eso es muy importante que tengamos clara nuestra función en la empresa y que con ese criterio definamos las prioridades.  Quizás para la persona que nos envía un e-mail en referencia a un proyecto, para ella eso es la máxima prioridad pero puede que para nosotros no sea así. En ese caso, es importante hacerle saber esto y explicarle que en cuanto nos sea posible nos dedicaremos a esa tarea para no retrasar tampoco la suya en exceso.

2. Evita las reuniones eternas

También es muy recomendable intentar acotar al máximo la duración de las reuniones. Para ellos tendremos que preparárnoslas con antelación y también pedir al resto de asistentes que hagan lo mismo para promover que de discutan directamente los aspectos clave. Especialmente cuando se están llevando a cabo proyectos largos y de importancia es muy importante realizar actas de las reuniones. De este modo, antes de una reunión, todas las personas podrán refrescar lo que se comentó en la última reunión.

3. No pierdas la concentración

Otro aspecto importante es cuidar la concentración. Nuestra mente es muy potente pero tiene una capacidad limitada. Por ello es importante encontrar momentos para concentrarnos y aprovechar nuestros momentos de máxima concentración, por la mañana por ejemplo o cuando la actividad en la empresa es más tranquila, para realizar aquellas tareas que nos impliquen una concentración mayor. Este aspecto también está relacionado con el uso eficiente de los e-mails y la gestión de las llamadas. En este sentido, tenemos que aprender a ser más estrictos y dejar de un lado estas interrupciones cuando estamos realizando tareas que nos requieran una atención elevada.

4. Libera tu mente

Y finalmente, también es importante el hecho de respetar ciertas pausas para que nuestra mente se libere y podamos estructurar las próximas tareas. Este también es un hábito que deberíamos llevar a cabo al principio del día en el que hagamos una planificación de cómo vamos a estructurar la jornada.