10 consejos para emprendedores que quieran montar un negocio sin una gran inversión

10 consejos para emprendedores que quieran montar un negocio sin una gran inversión

Se puede emprender con una inversión reducida. No todas las start ups necesitan de una financiación elevada. Si eres emprendedor y te interesa tirar adelante tu negocio con poco dinero, no puedes perderte nuestro post de hoy.

Emprender no implica siempre invertir grandes cantidades de dinero, endeudarse por importes elevados y empezar a lo grande. Muchas iniciativas pueden iniciarse con sólo una pequeña inversión, que puede ser autofinanciada incluso. Es el caso de lo que denominamos bootstrapping, una forma de impulsar un negocio que se financie a través de los clientes y de los ahorros personales del emprendedor.

Consejos para emprendedores que quieran iniciar su actividad con pocos recursos.

Si tienes una buena idea ya has superado la primera prueba, ¡enhorabuena! Ahora debes ponerte en marcha y llevarla al plano de la realidad. No es un camino de rosas el que te espera, pero sí muy apasionante. Si en tu caso cuentas con unos pocos ahorros y no puedes o quieres endeudarte, sigue los siguientes consejos para emprender con poca inversión

10 consejos para emprendedores que quieran montar un negocio sin una gran inversión

Repasa tu actitud

Si bien es cierto que para cualquier tipo de emprendedor es fundamental tener una actitud adecuada, si emprendes con pocos recursos es absolutamente primordial. Autoevalúate e incrementa la:

  • Perseverancia. La firmeza y constancia en la manera de ser pero también en nuestras actuaciones nos ayudarán a consolidar nuestro proyecto empresarial.
  • Resiliencia, la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, sobreponerse a ellas y salir fortalecido. Emprender no es fácil y nos veremos en situaciones muy complejas de las que habrá que salir para seguir luchando por nuestra idea de negocio.
  • Autoconfianza. Se trata de tener autoestima, de aceptarse tal y como uno es, de conocer nuestras debilidades para mejorarlas y nuestros puntos fuertes.
  • Iniciativa, autonomía y proactividad. Tener una actitud de tomar decisiones de manera independiente, asumiendo el control del comportamiento.
  • Aversión al riesgo controlada.
  • Flexibilidad y adaptabilidad. Tener “cintura” para introducir cambios, adaptarse rápidamente a la evolución del mercado, a las necesidades de los clientes, etc.
  • Orientación al logro, como la capacidad para actuar de manera diligente para tomar decisiones que contribuyan a alcanzar los objetivos marcados.
  • Céntrate en buscar clientes y no inversores. Si has decidido hacer bootstrapping, debes dirigir tus esfuerzos a facturar para generar una autofinanciación continua. No pierdas el tiempo buscando inversores y céntrate en lo vital: el cliente.
  • Fórmate en muchas áreas para practicar el “do it yourself” (hazlo tú mismo). Así, fórmate en fotografía, márqueting, redes sociales, etc. para poder abordar estos aspectos en tu negocio tú mismo sin subcontratarlos.
  • Busca líneas de facturación rápidas. Por ejemplo, si estás desarrollando una aplicación para móvil que te llevará cierto tiempo que dé retorno pero eres experto en programación, vende tus servicios como consultor o programador externo a otras empresas.
  • Estrújate las meninges y busca otro modelo de negocio para tu sector de actividad. Imagínate que quieres montar un restaurante. Un establecimiento de este tipo exige una importante inversión inicial. No veas frustradas tus ilusiones como cocinero e invéntate un servicio de cocina a domicilio para eventos especiales. No necesitarás instrumental (que ya lo tendrán en las casas a las que acudas), tan sólo algunas herramientas específicas y tu tiempo.
  • Focalízate. Si estás emprendiendo con pocos recursos es necesario que analices, planifiques y, sobre todo, priorices en qué vas a dedicar tu tiempo, esfuerzos y dinero. Olvídate de diversificar y practica el “quien mucho abarca poco aprieta”.
  • Sé innovador. La creatividad te ayudará a conseguir objetivos con pocos recursos, a dibujar nuevos caminos y procesos a los que, con tu capacidad financiera, puedas acceder.
  • Piano piano. Utiliza tus recursos con cabeza para crecer moderadamente, sin asumir grandes saltos de inversión, siguiendo en el camino de la autofinanciación a través de lo que tus ventas te generen.
  • Minimiza tus costes iniciales: teletrabaja, utiliza espacios de co-working, etc. No hace falta que tengas un local o despacho permanente desde el principio. Te bastará con tener un sitio cómodo para trabajar y algún espacio para poder desarrollar reuniones con tu equipo o con potenciales clientes o proveedores.
  • Trabaja tus habilidades como emprendedor. Las habilidades comunicativas, las de liderazgo, las relacionadas anteriormente con la creatividad y la innovación; además de las habilidades de negociación, gestión y resolución de conflictos y las relacionadas con la planificación y organización.

En resumidas cuentas, céntrate en mejorar tus competencias (conocimientos, habilidades y actitudes), busca colaboradores y mentores que no te hagan sentir solo con el proyecto, estira los recursos, céntrate en lo importante, practica el lean management (una gestión empresarial ágil, ligera, sin despilfarro ni sobrecostes), pon a tus clientes en el centro y no dejes de innovar para mejorar.

¿Te atreves?¿Qué negocios crees que podrías llevar adelante con pocos recursos? 

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