Claves para la correcta gestión del coste y financiación de proyectos empresariales

Claves para la correcta gestión del coste y financiación de proyectos empresariales

Cuando iniciamos un proyecto empresarial hay una multitud de factores que estudiar: cohesionar bien al equipo emprendedor, tener un buen plan de márqueting, conocer a fondo el sector, la normativa que regula la actividad, contar con un buen plan de producción, etc. Y no se nos puede olvidar que debemos calcular óptimamente la inversión y encontrar y escoger la financiación del proyecto. ¡Especialízate con un curso de gestión empresarial!

Calcular la inversión inicial de un proyecto empresarial

Sobre este punto la recomendación central viene de Aristóteles, que ya nos recomendaba que buscáramos el justo medio, el equilibrio. Por lo tanto:

  • No infles la inversión inicial. Elimina lo superfluo e incluye sólo lo imprescindible. A menudo podrás sustituir inversión por gasto. Por ejemplo, si necesitas un vehículo para un comercial puedes empezar probando con un renting en lugar de comprar el automóvil. También puedes optar por esta fórmula en el caso de maquinaria, locales y otros bienes de inversión de importante coste. A esto se le denomina, actualmente, escalar bien el proyecto. Hay proyectos que necesitan de poca inversión.
  • Tampoco escatimes en lo básico. El otro extremo tampoco es bueno. Empezar sin lo imprescindible nos puede llevar a un ahogo de liquidez innecesario ya desde el inicio. Por ejemplo, si tu previsión es no empezar a facturar ni a cobrar hasta los 6 meses del nacimiento de la empresa, cuenta de manera holgada el dinero que necesitarás para pagar a tus trabajadores, proveedores y otros acreedores hasta que empieces a tener ventas. Por otro lado, aunque es cierto que al inicio el equipo emprendedor debe asumir todas las funciones posibles, valora si alguna área del negocio se queda descubierta e incorpora el personal necesario con las competencias requeridas.

Cómo financiamos un proyecto empresarial

Tomar decisiones acertadas con la fuente de financiación también es clave para la viabilidad del proyecto empresarial.

  • En primer lugar, hay que decidir si tiramos de recursos propios o de recursos ajenos.
  • Recursos propios. El ejemplo más típico es el del capital que aportan los socios de la empresa. Otra manera es la de utilizar parte de los beneficios obtenidos en el ejercicio anterior y que la empresa había “ahorrado”.
  • Recursos ajenos. Los préstamos, el crédito de proveedores, las deudas con la Administración o con otros acreedores, son algunas de las vías de financiación ajena.

Cada opción tienes sus ventajas e inconvenientes. La financiación propia nos permite no depender de decisiones de terceros, nos da mayor autonomía. Sin embargo, utilizar nuestro capital para nuestras inversiones sin contar con tenerlo inmovilizado para resistir los primeros meses de actividad (donde los proyectos empresariales suelen encontrarse con más pagos que cobros), puede suponer un problema a corto o medio plazo. La financiación ajena nos permite ampliar nuestras posibilidades de inversión, pero suele conllevar un coste (un tipo de interés), a la vez que implica una pérdida de autonomía respecto la financiación propia. Lo ideal es tener un buen mix entre ambas.

La financiación ajena puede ser de muchos tipos: préstamos, microcréditos (que vendrían a ser préstamos sin avales), capital semilla o capital riesgo, inversores privados, crédito oficial (del sector público), subvenciones y ayudas públicas, crédito de proveedores, plataformas de crowdlending o crowdfunding, préstamos privados del entorno familiar y social del equipo emprendedor, etc.

Recomendaciones para buscar financiación

  • Elabora un buen business plan. Además de la imprescindible reflexión previa a lanzarnos a la aventura de emprender, el plan de empresa nos sirve de carta de presentación para captar financiación en sus distintas modalidades. Adáptalo al perfil del financiador: una entidad financiera, una empresa de capital-semilla, inversores privados, etc.
  • Cuando vayas a explicar tu proyecto considera estos cinco consejos:
  • Trabaja bien tu presentación. No dejes nada a la improvisación.
  • Fórmate para mejorar tus habilidades comunicativas.
  • Explica de manera clara y directa las necesidades de inversión y financiación de tu proyecto y justifícalas.
  • Contagia tu entusiasmo por el proyecto.
  • Sé original. Si te encuentras en una ronda de captación de financiación de algún club o grupo de inversores privados, tendrás una competencia feroz de otras startups. Diferénciate de las otras candidaturas, tanto buscando el diferencial más intrínseco del proyecto como en la forma de exposición del mismo.
  • Mójate con el inversor. Una buena prueba para creer en tu proyecto es que tú mismo apuestes tus recursos, tanto económicos como en tiempo en él.

En definitiva: afina bien con la inversión (ni mucho ni poco sino lo adecuado), selecciona bien el tipo de financiación (un buen equilibrio entre propia y ajena) y prepárate para el proceso de captar financiación sea la modalidad que sea. Si, además, decides formarte en gestión financiera, estarás todavía en mejor posición para conseguir hacer triunfar tu proyecto empresarial.

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