Nuevos modelos organizativos (II): organización en trébol y organización femenina

Nuevos modelos organizativos (II): organización en trébol y organización femenina

Continuando con el post del día 22 de abril sobre «Nuevos modelos organizativos (I): la organización virtual» , hoy os presentamos y explicamos otros dos nuevos modelos organizativos en auge: la organización en trébol y la organización femenina.

Dos nuevos modelos organizativos en auge

nuevos modelos organizativos Nuevos modelos organizativos: estructura en trébol

  • La estructura en trébol supone la formalización de las redes estables, de manera que, a partir de un centro donde se ubica la alta dirección, nacen las distintas hojas del trébol, en las que se localizan diferentes grupos. La primera hoja se denomina «núcleo profesional» y está constituida por los trabajadores profesionales, los técnicos y los administrativos de la empresa (sería como una organización en sentido tradicional). La segunda hoja del trébol, denominada «margen contractual», la componen empresas o personas subcontratadas para la realización de determinadas actividades. La tercera hoja es la «fuerza de trabajo flexible» e integra aquellos trabajadores a tiempo parcial o temporales que se relacionan con la organización de manera eventual. Finalmente, este nuevo modelo organizativo ha evolucionado incorporando una cuarta hoja, que supone que sean los propios clientes los que realicen el trabajo, como ocurre, por ejemplo, en las gasolineras, en la banca con  los cajeros automáticos, la banca telefónica o la banca por Internet, o en los supermercados.
  • La organización femenina consiste en la aplicación dentro de la empresa de un conjunto de valores culturales que pueden ser considerados «femeninos», como, por ejemplo, la valoración de las personas que trabajan en la organización más como seres humanos que como ocupantes de un puesto de trabajo, la consideración de las relaciones de la empresa como valiosas por sí mismas, la definición de carreras profesionales en función del servicio a los demás, la generación de confianza que permita el desarrollo individual de las personas o la descentralización del poder y de la información, permitiendo que toda persona que vaya a verse afectada por una decisión pueda participar en ella. En realidad, este modelo, más que una nueva forma estructural, implica la creación de una nueva cultura organizativa alejada de la tradicional búsqueda de poder e individualismo en el trabajo.