Relación entre logística inversa y medio ambiente

Relación entre logística inversa y medio ambiente

En el post de hoy vamos a hablar de la estrecha relación entre la logística inversa y el medio ambiente, haciendo referencia a diversos procesos que se llevan a cabo para reutilizar y dar una nueva vida a los productos ya utilizados.

Definición y fases en la relación entre logística inversa y medio ambiente

Relación entre logística inversa y medio ambiente

Debemos tener en cuenta una serie de definiciones para poder entender posteriormente como la logística inversa puede contribuir al equilibrio medioambiental:

  •  La logística inversa comprende todas las operaciones relacionadas con la reutilización de productos y materiales, de manera que, se encarga de dar una nueva vida a productos ya usados para asegurar una recuperación ecológica sostenible.
  • Se trata, también, de un proceso mediante el cual se pretende volver a dar valor a productos ya utilizados, o por el contrario, desecharlos pero de la manera más sostenible posible.
  • En el sentido más amplio la logística inversa trata de gestionar el retorno y reciclaje de las mercancías en la cadena de suministro, englobando operaciones de distribución, recuperación y reciclaje de productos.

Una vez hemos entendido en qué consiste la logística inversa, debemos identificar diversas fases que deben tenerse en cuenta en el proceso antes de entrar en cada una de las maneras más conocidas para la reutilización de los productos. Así pues antes de decidir qué proceso utilizaremos para cada producto debemos tener en cuenta:

  • Proceso de Recolección: se trata de recoger los productos o residuos en el lugar donde el cliente los haya depositado con el fin de llevarlos a un punto de recuperación.
  • Proceso de Inspección y Selección: cuando ya tenemos los productos en el punto de recuperación, se realiza una inspección con el fin de determinar la cantidad, la procedencia, los motivos de devolución en su caso y el tipo de producto ante el que nos encontramos.
  • Proceso de Transformación: en este punto la empresa deberá tratar los diferentes productos, de manera que, puedan volver a utilizarse a la vez que se respeta el medio ambiente.
  • Transporte: el transporte también es una parte del proceso de logística inversa, y debe tenerse muy en cuenta en el caso de residuos tóxicos o dañinos para el medio ambiente.
  • Almacenamiento: al final del proceso muchas veces debemos tener almacenado el producto, es muy importante que se tengan en cuenta todas las medidas de seguridad y políticas medioambientales a la hora de almacenar ciertos productos.

En cuanto a medio ambiente y logística inversa es absolutamente necesario hacer referencia a la Responsabilidad Social empresarial, mediante la misma las diferentes empresas tratan de implantar una serie de normas medioambientales en sus procesos de recuperación y reutilización de productos que podemos resumir de la siguiente manera:

  • Diseño e implementación de procesos logísticos que respeten al medio ambiente y permitan reducir el consumo y la emisión de vertidos y gases tóxicos-
  • Implementación de prácticas de producción más limpia y sostenible.
  • Promover políticas de respeto al medioambiente tanto en los ámbitos internos de la empresa como en su relación con terceros (clientes, proveedores…)
  • Diseñar una serie de planes que permitan reducir el impacto medioambiental de los productos y su futura recuperación y revalorización.

Procesos de recuperación

Llegados a este punto debemos enumerar y explicar los distintos tipos de procesos de recuperación que existen de manera que entendáis en que consiste cada uno de ellos y cómo pueden ayudar a las empresas y al medio ambiente:

  • Reutilización: la reutilización consiste en dar un nuevo uso a los productos. Este tipo de logística inversa es el que menos consume y el más sostenible, pero no siempre es posible reutilizar los productos obsoletos, por lo que su uso será bastante limitado.
  • Reparación, restauración y remanufactura: en estas tres opciones de lo que se trata es de reacondicionar el producto para que pueda volver a usarse. Para saber cuándo hablamos de cada una de las tres opciones debemos tener en cuenta el mayor o menor esfuerzo y el tratamiento que deberá hacerse al producto para que pueda volver a usarse, de manera que, la reparación supone un menor esfuerzo que la restauración, y, esta última, un menor esfuerzo que la remanufactura.
  • Canibalización: En el proceso de canibalización lo que se busca es poder aprovechar algunas partes de un determinado producto, así pues, como resulta imposible recuperar el uso del producto en su totalidad, se aprovechan algunas de sus partes, de manera que, no tendrán que volver a fabricarse ahorrando costes a la empresa y disminuyendo la contaminación.
  • Reciclaje: en el reciclaje se aprovechan ciertos materiales para ser utilizados nuevamente como materia prima. En este caso, por ejemplo, cuando se están fabricando piezas de plástico podríamos volver a usar las virutas sobrantes en el proceso de fabricación.
  • Recuperación de energía: es una de las formas menos usadas en la logística inversa ya que consiste en extraer por combustión el contenido energético que poseen ciertos productos. No suele resultar rentable, ni para la empresa ni a nivel medioambiental.
  • Vertido: el vertido pretende desechar los productos al final de su vida útil de la manera más ecológica posible.

Cada vez resultan más importantes los procesos de logística inversa, tanto para reducir costes a las empresas, como para tener cuidado del medio ambiente, aprovechando al máximo los productos.