Tipos de impuestos en España

Tipos de impuestos en España

Antes de pasar a tratar los distintos tipos de impuestos en España vamos a ver el concepto de tributo. Los tributos, que forman parte de los ingresos del estado y de otras administraciones públicas, son prestaciones dinerarias que los ciudadanos están obligados a pagar por ley. Los tributos se clasifican en tasas (por ejemplo, la tasa que se paga para renovar el pasaporte), contribuciones especiales (por ejemplo, el pago de la urbanización de una plaza aledaña a tu vivienda) e impuestos.

Un impuesto es un tributo que se le exige al ciudadano sin que exista una contraprestación específica para el individuo. Son la principal fuente de financiación del estado y las comunidades autónomas. Se basan en la capacidad económica o de pago de los ciudadanos, estimada a través de su consumo, de su renta, de su patrimonio, etc. Su órgano gestor es la famosa Agencia Tributaria.

Tipos de impuestos en España

Tipos de impuestos en España

Impuestos directos

Son aquellos que se aplican sobre manifestaciones directas de la capacidad económica del contribuyente, como por ejemplo la renta o el patrimonio. Es decir, son impuestos que gravan la riqueza en sí misma.

Los principales impuestos directos son:

  • Impuesto sobre la renta de las personas físicas. Grava el conjunto de rentas que puede obtener una persona, en concreto:
    • Rendimientos del trabajo. Por ejemplo, los salarios.
    • Rendimientos de actividades económicas. Por ejemplo, el beneficio que obtienes en tu actividad empresarial o profesional como autónomo.
    • Rendimientos del capital mobiliario. Por ejemplo, los intereses que te proporciona el dinero de tu cuenta de ahorro.
    • Rendimientos del capital inmobiliario. Por ejemplo, la renta que te paga el inquilino de un piso que tienes alquilado.
    • Ganancias y pérdidas patrimoniales. Por ejemplo, la ganancia derivada de la venta de un apartamento de vacaciones calculado, con matices, entre el precio de venta y el de compra.

En el caso de este impuesto se tienen muy en cuenta las características personales y familiares del contribuyente. Así, se pagan menos impuestos (se incrementa una reducción denominada mínimo personal y familiar) si tienes más de 65 o 75 años, si tienes hijos o ascendientes a tu cargo. Y, por supuesto, se tiene en cuenta tanto si el contribuyente como las personas a su cargo tienen algún tipo de discapacidad. Además, también existen deducciones asociadas a cuestiones como: si eres madre trabajadora de niños menores a tres años, si pagas una hipoteca de tu vivienda habitual, si vives de alquiler, si has realizado donativos a algún tipo de fundación o asociación de utilidad pública, etc.

  • Impuesto sobre la renta de no residentes. Grava las rentas obtenidas en España por personas no residentes en nuestro país. Por ejemplo, los rendimientos obtenidos por un cantante de gira en España con residencia en el Reino Unido.
  • Impuesto sobre sociedades. Este impuesto recae sobre el beneficio que obtienen las sociedades. Tras un año (ejercicio fiscal) donde la empresa habrá obtenido unos ingresos y unos gastos, se pagará un porcentaje sobre los beneficios si los hubiera.
  • Impuesto sobre el patrimonio. Se paga por el conjunto de bienes o derechos que uno tenga: viviendas, terrenos, cuentas bancarias, joyas, etc.
  • Impuesto sobre sucesiones y donaciones. Se abona al recibir dinero u otros bienes de manera gratuita, sin contraprestación. Si es inter-vivos hablamos de donaciones y si es mortis-causa de herencia.

Impuestos indirectos

Los impuestos indirectos son aquellos que se aplican sobre manifestaciones indirectas de la capacidad económica del contribuyente, por la utilización de la riqueza. El caso más claro será el consumo, dado que constituye un acto que muestra el poder adquisitivo del contribuyente.

Tipos de impuestos en España

Los principales impuestos indirectos son:

  • El impuesto sobre el valor añadido. Es el impuesto indirecto por excelencia. Grava el consumo, las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por empresarios y profesionales. Y, aunque son éstos quienes pagan las cuotas, son los consumidores finales los verdaderos contribuyentes.
    En este impuesto, las condiciones personales y familiares no se tienen en cuenta por lo que dos contribuyentes con muy distinta renta y patrimonio (diferente capacidad adquisitiva), acaban pagando lo mismo por el iva de un determinado producto o servicio.
    Dependiendo del tipo de bien, el impuesto variará su tipo impositivo. Actualmente va del tipo general (21%), al reducido (10%) y el superreducido (4%). Así mismo, existen productos y servicios que por su especial sensibilidad no llevan IVA; se dice de ellos que están exentos (por ejemplo, la asistencia sanitaria).
  • El impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. Grava las transmisiones de todo tipo de bienes, algunos actos jurídicos y operaciones específicas de las empresas.
  • Los impuestos especiales. Gravan la compra o consumo de algunos bienes específicos como las bebidas alcohólicas, el tabaco, los hidrocarburos, etc.

Hasta aquí un pequeño resumen de los tipos de impuestos en España. Ahora, piensa en casos particulares de tu vida diaria en los que percibas que sucede algún hecho que genera obligación de pagar algún impuesto.

¿Crees que pagas muchos o pocos impuestos?