La discriminación positiva no siempre es justificable

La discriminación positiva no siempre es justificable

Hoy vamos a hablar sobre un tema que puede plantearse en cualquier empresa, y que ha sido noticia recientemente a raíz de una sentencia dictada por el Tribunal de Justicia Europeo, la discriminación positiva. Quizá hayáis oído hablar de ella, pero para los que no sabéis de qué se trata, os explico que viene dada para favorecer a un colectivo discriminado. En el caso que nos ocupa se ha discutido sobre la legalidad de la discriminación positiva en la contratación a mujeres, para que nos entendamos, en una empresa donde se buscan cinco empleados se reservan dos directamente a mujeres.

La discriminación positiva en la prestación social por accidente de trabajo

La discriminación positiva no siempre es justificable

Pues bien, en la sentencia del más alto tribunal europeo no se habla de este caso, sino de la prestación social por accidente de trabajo que permite a las mujeres cobrar más por este concepto que los hombres. A raíz de esta disparidad el Tribunal ha entendido que las disposiciones relativas al régimen de seguro de accidente de trabajo conllevan una desigualdad de trato que no puede entenderse como discriminación positiva. Este caso ha sido relativo a Finlandia, pero sabéis que las disposiciones del Tribunal son de aplicabilidad a toda la Unión Europea. 

En este caso el Gobierno de Finlandia defendía que de forma estadística las mujeres tienen una mayor esperanza de vida que los hombres, por lo que la indemnización, que pretende reparar el perjuicio sufrido a lo largo del período de vida de la persona lesionada, debe de ser más amplio que en el de los hombres que de media tienen una esperanza de vida más baja.  Y este hecho es el que ha desestimado el Tribunal y ha visto como discriminatorio, ya que en situaciones técnicamente iguales se producen indemnizaciones diferentes. Así que, como reflexión tened cuidado a la hora de aplicar distintivos por razón de la discriminación positiva porque puede acarrearos algún quebradero de cabeza al no resultar legal, aunque aparentemente pueda parecerlo.