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Cómo responder a preguntas comprometidas en una entrevista de trabajo

Cómo responder a preguntas comprometidas en una entrevista de trabajo

En casi todos los procesos de reclutamiento y selección actuales se incorporan las entrevistas de trabajo. Este método para conocer a los candidatos es de los más cualitativos y de los que suelen decantar la balanza hacia una u otra persona. Por ello, aunque no es una prueba que evalúe los conocimientos, debe prepararse igual o mejor que cualquier otra, como un psicotécnico, una prueba de conocimientos, una dinámica grupal, etc.

Algunas recomendaciones generales para afrontar exitosamente una entrevista de trabajo.

  • Conoce la organización para la que postulas tu candidatura.

Revisa sus datos principales. Es imprescindible que mires su página web y sus redes sociales, entre otros. Si puedes conocer quiénes son sus directivos y algún aspecto de su cultura e identidad corporativas, mucho mejor.

  • Auto evalúate.

En muchas entrevistas te preguntarán por las habilidades en las que destacas y tus puntos de mejora. Prepáratelo y argumenta siempre tus respuestas. Hazte un pequeño guion de tu experiencia y formación y practica verbalmente antes de la entrevista.

  • Adapta y actualiza tu currículum a las necesidades de la empresa.

No todo tiene que salir, sino que adáptalo a aquello que pueda ser relevante para la organización para la que te postulas.

  • Sé puntual y adecua tu vestuario.

 

  • Sé sincero/a.

La sinceridad siempre tiene réditos. Transmitir naturalidad, confianza y transparencia es imprescindible. Además, muestra entusiasmo y pasión por el puesto al que aspiras. Una buena actitud por parte de un candidato hace que este supere a otros con más conocimientos.

  • Cuida la comunicación.

Argumenta tus respuestas. Utiliza correctamente estrategias de comunicación verbal y no verbal y olvídate de un registro demasiado coloquial que pueda sentirse como vulgar.

  • Sé proactivo/a.

Si tienes dudas sobre el puesto de trabajo puedes hacerlas de manera clara, amable y asertiva.

  • Concéntrate en la entrevista.

Debes de estar con atención plena, poniendo mucho foco en las preguntas y en las respuestas. Por supuesto, esto implica no tener distracciones. Es más que evidente que debes tener apagado el móvil y cualquier otro tipo de gadget tecnológico que pueda interrumpir la reunión. Una buena técnica para llegar relajado y que mejora la concentración es la relajación y el mindfulness.

  • Demuestra seguridad en ti mismo/a.

Por ejemplo, al saludar y despedirte estrecha la mano con firmeza, mira a los ojos y sonríe para mostrar seguridad y credibilidad. Tampoco conviene pasarse de seguridad, como presuponiendo que eres el candidato ideal para el puesto.

Y, como décima recomendación, prepárate previamente preguntas comprometidas que pueden salir en las entrevistas.

 

Preguntas comprometidas en las entrevistas de trabajo

A continuación, veremos algunas preguntas típicas de entrevistas complejas, y sin entrar una a una, al final, algunas recomendaciones generales para abordarlas:

 

  • ¿Qué nos puedes explicar sobre ti, sobre tus habilidades y defectos?
  • ¿Por qué quieres cambiar de trabajo?
  • ¿Cómo fue tu relación con tu responsable y compañeros en tu anterior posición?
  • ¿Prefieres trabajar solo o en equipo?
  • ¿Por qué quieres trabajar con nosotros?
  • ¿Dónde y cómo te ves de aquí a 5 años?
  • ¿Cuáles son tus expectativas salariales?
  • ¿Qué significa para ti el trabajo?
  • Explícame una situación laboral en la que crees que no actuaste de forma correcta.
  • ¿Qué actitudes y comportamientos te sacan de tus casillas?
  • ¿Por qué crees que estás más capacitado para este puesto de trabajo que los otros candidatos?

 

Ante preguntas complejas:

 

  • Controla la comunicación verbal y no verbal aún más que en el resto de la entrevista.
  • Utiliza un tono conciliador, ni agresivo ni a la defensiva, aunque la persona entrevistadora se muestre dura.
  • Muestra naturalidad. Evita dar respuestas muy teóricas que den la impresión que han sido memorizadas.
  • Siempre, siempre, actúa con sinceridad, pero sin hacer “sincericidios”.
  • Evita, a toda costa, hablar de manera negativa de tus anteriores trabajos y empresas.
  • Transmite tranquilidad. Un candidato equilibrado tiene más posibilidades que alguien que se muestre más nervioso.
  • Aunque se trate de explicar algo negativo, utiliza tu positividad y sácale a la historia siempre una moraleja en positivo.
  • Intenta empatizar con el entrevistador.

 

Aunque son muchas las preguntas comprometidas, la frontera entre la complejidad o lo que no puede preguntarse debes conocerla. No son admisibles preguntas personales que giren sobre tu voluntad de montar una familia (posibles futuros embarazos), tu orientación sexual, tus creencias políticas o religiosas. Estas no son preguntas comprometidas, sino que entran en el plano de tu intimidad laboral y no deberían ser formuladas en una entrevista.

Ahora que ya tienes unas buenas pistas, ¡no dejes de prepararte las entrevistas de trabajo con igual ahínco que otras pruebas de conocimientos o habilidades!

 

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