Definiendo los modelos y sistemas de costes

Curso Superior de Contabilidad Financiera
Definiendo los modelos y sistemas de costes

En post de hoy vamos a hacer referencia a los modelos de costes para que podáis entender para qué sirven en las empresas además de saber en qué consisten. ¡Y para hacerte un experto puedes formarte con un buen Curso en Contabilidad Financiera!

Los 4 modelos de costes más significativos

1- Modelos de costes totales y directos 

En esta primera clasificación encontramos los modelos de costes totales y directos.

  • Los modelos de costes totales son aquellos en los que los costes se reparten entre todos los objetivos asignados a la empresa. Cuando una sociedad usa estos modelos desarrolla un modelo eficiente, ya que tiene en cuenta todos los factores productivos de la misma, y por lo tanto, se reparten mejor los gastos.  Pero como todo modelo, tiene un inconveniente principal. En este caso al repartir todos gastos de manera homogénea es imposible saber de dónde proviene cada uno de los costes, cosa que puede causar un cierto descontrol en la contabilidad de la empresa.
  • Los modelos de costes directos se basan en repartir los costes para cada objetivo en concreto, para poner un ejemplo práctico, en una empresa que se fabrican diversas partes de un ordenador, se calculan los costes en cada factor de producción. Como en el caso anterior este modelo de coste tiene una desventaja principal ya que tratándose de un modelo donde los costes se asignan a un determinado objetivo de la empresa no se calculan las repercusiones que un determinado gasto puede tener en otras áreas de la empresa.
  • Modelos de costes híbridos. Este tipo de modelos de costes sirven para paliar las deficiencias que dejan los otros dos, ya que no acaban de abarcar todos los costes de manera real. Es por esta razón, por la cual mediante los modelos híbridos se intenta separar cada coste a un objetivo en concreto.

2- Modelos Tradicionales y Modelo ABC

Como todo en el mundo de las empresas la contabilidad ha ido desarrollando algunos modelos más elaborados en cuanto a los sistemas de costes. Así pues, podemos hablar de dos modelos de costes más:

  • Modelos tradicionales: cuando estamos ante modelos de costes tradicionales, también nos estamos refiriendo a los modelos de costes basados en el volumen de operaciones de las distintas sociedades. Para que lo entendáis mejor, debéis saber que cuando hay que imputar un coste a un determinado objetivo de la empresa pero no es posible determinar donde imputarlo se usa un criterio común para que dicho coste no quede sin asignar.
  • Como modelo más elaborado encontramos los modelos de costes ABC (procedentes del inglés “Activity Based Costing”), en ellos se realiza un análisis más detallado de los costes para poder imputarlos ya que se utilizan estimaciones detalladas para cada uno de procesos productivos de una empresa. Se tendrán en cuenta todos aquellos costes de las actividades que consumen más para poder tener un adecuado control de los mismos.

3- Modelos por objetivos finales 

Independientemente de los modelos de costes que hemos visto hasta ahora, debemos también hacer referencia a los modelos de costes en los que se tienen en cuenta los objetivos finales de cada una de las empresas que los utilizan. Dentro de los modelos por objetivos finales encontramos varios sub modelos de los que vamos a hacer una breve referencia:

  • Pedidos: se tienen en cuenta los pedidos que han entrado en un período de tiempo y, a partir de este punto, se calculan los costes que se han invertido en la producción de los mismos.
  • Procesos: en este tipo de modelos de costes es necesario saber los costes que son necesarios en el proceso productivo del producto final.
  • Por objetivos: para calcularlos se consideran diversas variables, como el tipo de cliente al que servimos, si se trata de un producto de lujo o no, si se produce en masa o es exclusivo… Es por eso que se calculan los costes de manera muy específica.

Este tipo de modelos también se consideran como modelos Just in Time, en ellos se trata de hacer pequeños lotes de productos para poder calcular los costes de manera concreta y precisa.

4- Modelos de costes homógeneos

Mediante los mismos se distribuyen los costes de la empresa entre los diferentes productos. Además de distribuirlos por productos, se distribuyen entre los distintos departamentos de la empresa para posteriormente asignarse a los diferentes productos. Así pues, podemos tener un desglose perfecto de los costes no solamente a nivel de cada uno de los productos sino también, en función de los distintos departamentos de las empresas.

Como veis, las diferentes empresas pueden escoger los modelos que más se adapten a sus necesidades. También podéis observar que son algo abiertos, de manera que podemos estar utilizando sistemas híbridos en los que nos acogemos a varios modelos según más nos convenga.

¿Sabíais que los costes se podían distribuir mediante diversos modelos o lo imputabais todo a una cuenta de pérdidas y ganancias sin más? 

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