Qué debes tener en cuenta si quieres hacer un año sabático
22/02/2018

Qué debes tener en cuenta si quieres hacer un año sabático

Recursos Humanos

Cuando hablamos de un año sabático, ¿qué te pasa por la mente? Un año de descanso para viajar, un período para reciclarte, para dedicarle a tu familia… Hoy veremos cuestiones que hay que tener en cuenta si quieres pedir un año sabático.

Ana quería pedirse un año sabático. Quería hacer un viaje de tres meses y, a la vuelta, empezar un máster. Su empresa, cuando se insinuó que en un tiempo quería tener un año sabático, tenía cierto recelo. Ella también tenía dudas sobre qué debería de tener en cuenta.

¿Cuáles podrían ser las ventajas de permitir años sabáticos en las plantillas?

  • La principal ventaja es que la satisfacción de la plantilla aumentará.
  • Es un beneficio social que no todas las organizaciones permiten y que, sin duda, contribuye a mejorar la marca de las empresas que sí lo hacen. Hace apetecible trabajar allí y se proyecta una imagen de modernidad, conciliación y responsabilidad social corporativa que puede suponer un diferencial competitivo para la empresa.
  • Además, como tercera ventaja a apuntar podríamos decir que, a la vuelta de estos períodos sabáticos, es posible que los trabajadores vuelvan con más ideas, puedan aportar conocimientos y nuevas experiencias y que, en definitiva, estén en disposición de aportar más valor para el producto, la marca y la organización. Esto suele darse sobre todo en el colectivo de profesionales muy cualificados como investigadores, médicos, informáticos, etc.

¿Qué tener en cuenta si quieres pedirte un año sabático?

  • Nuestra primera recomendación es que, al irte, hayas negociado tu reincorporación. Como veremos más adelante, no todas las excedencias permiten que retornes a tu mismo puesto de trabajo y de manera automática.
  • También muy importante es que este año sabático no sea fruto de la improvisación, sino que lo hayas planificado con tiempo: que lo hayas madurado y preparado. Así te dará tiempo a:
    • Ahorrar para paliar la teórica falta de ingresos que tendrás, sobre todo en el caso de que no te vas a otro sitio a trabajar.
    • Organizar ese tiempo sabático: ese doctorado, esa nueva carrera, ese viaje, ese tiempo a dedicar a tu familia…
  • Finalmente, el tercer aspecto a tener en cuenta a la hora de pedirte un año sabático es cómo lo vas a formalizar laboralmente. Aunque el concepto de año sabático lo entiende todo el mundo, se materializa en España como excedencia (en otros países sí que lo contempla tal cual su legislación laboral).

Las excedencias laborales en España

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la excedencia laboral sucede cuando un trabajador deja su empleo de manera voluntaria y temporal. En general, este derecho no garantiza que sea readmitido de manera automática y sólo se reserva, en la mayor parte de los casos, cierta prioridad en los procesos de selección para volver a la empresa. Esto es así salvo excepciones:

Excedencia forzosa. El trabajador abandona su empleo para desarrollar un cargo público o porque deba realizar funciones sindicales en un ámbito geográfico provincial, autonómico o estatal. En estos casos, la empresa está obligada a conservarle el puesto de trabajo y su antigüedad.

Excedencia por cuidado de algún familiar. En este caso, bien sea por maternidad o paternidad o bien por el cuidado de un familiar hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad, durante el primer año se garantiza la reserva de puesto de trabajo, aunque la duración de la excedencia pueda ser de tres años en el caso de la maternidad o paternidad o de dos años en el caso de cuidado de un familiar.

Así, bien sea el segundo caso cuando se excede de un año o bien sea una excedencia voluntaria (por estudios, para viajar, etc.), deberemos tener en cuenta:

  • El no reingreso automático, por lo que ya recomendábamos en puntos anteriores, negociar la vuelta antes de empezar el período sabático.
  • Para solicitarla debes tener una antigüedad mínima en la empresa de un año.
  • Aunque no te garantices el reingreso tienes un derecho preferente a volver cuando haya un puesto vacante.
  • La excedencia podrá tener una duración entre 4 meses y cinco años.
  • Entre excedencia y excedencia (es decir, puedes pedir más de una durante tu estancia en la empresa) deben de haber pasado, como mínimo, cuatro años.
  • No tienes que especificar los motivos que te llevan a solicitar la excedencia. Aún así, para estar en buena sintonía y por el tema de la negociación del regreso, es interesante comentarlos y tratarlos con la dirección. Es importante saber que, en muchos casos, en esa excedencia, no puedes ir a trabajar a la competencia. Tampoco está regulado un plazo de preaviso, pero como en lo comentado antes, siempre es positivo coordinarse bien con la organización para que tenga tiempo a hacer tu sustitución.

Aunque el año sabático parece un lujo al alcance de pocos, lo cierto es que es una herramienta de flexibilidad laboral que puede aportar a ambas partes.

¿Has estado alguna vez de excedencia?

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Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat Pompeu Fabra. Posgrado en Fiscalidad y Tributación. Dedicada al mundo de la asesoría externa, asesorando los emprendedores.

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